clichés en los anuncios de Navidad

4 clichés en los anuncios de Navidad que nos encantan

Seguro que tú también lo has notado: ¡la Navidad ha llegado a la publicidad! Los clichés en los anuncios de Navidad son un hecho, ¡pero también son nuestro placer culpable! Y es que nos encanta saborear las fiestas incluso en la publicidad más tradicional.

En los últimos años, los típicos anuncios navideños han mutado a pequeños cortos, a verdaderos fenómenos audiovisuales que son anunciados y presentados como si de un gran estreno de Hollywood se tratase.

Esta es una gran estrategia de marketing pues, sin abandonar del todo el formato, genera expectación alrededor de la pieza y asegura que llegará a gran cantidad de gente. Y no solo eso: la gente lo espera y lo verá atentamente.

Pero nada de esto ha conseguido eliminar los clichés en los anuncios de Navidad. ¡Ni queremos que ocurra! Porque esos clichés son ya parte de las fiestas, de nuestra tradición, y una Navidad sin ellos no sería una Navidad completa.

Pero, ¿cuáles son los clichés más típicos en los anuncios navideños? ¿Cuáles te dejarían vacío si un año no aparecieran? En Elio Estudio os vamos a dar los 5 clichés en los anuncios de Navidad que más se repiten… ¡y nos gustan!

Papá Noel

Aunque la tradición anglosajona se ha ido asentando poco a poco en nuestras costumbres, España sigue siendo muy defensora de lo suyo. Y, teniendo a los Reyes Magos, ¿quién le va a dejar la chimenea abierta a Papá Noel?

Es cierto: son muy pocos los españoles que le permiten la entrada a sus hogares a este orondo y amable personaje. Y, sin embargo, ¡se cuela cada día, varias veces, a través de la televisión!

Papá Noel es el protagonista indiscutible de la mayoría de las campañas navideñas. Y, aunque no creas en él, ¡tu Navidad no estaría completa sin su sonrisa, cada año, en la pantalla!

Además, su papel tampoco varía demasiado: llega, en el último momento y de manera casi milagrosa, para arreglar el problema de algún niño o niña que está en apuros. ¡A veces, hasta de una familia entera!

Este año, por ejemplo, podemos destacar su aparición en la tierna campaña navideña de Coca-Cola. Si todavía no la has visto, puedes deleitarte con ella aquí.

Reencuentros

La Navidad es una época para los reencuentros, ¡eso es innegable! La “vuelta a casa por Navidad” es no solo costumbre en la gente, sino en la publicidad. ¡Si hasta tiene su propio jingle!

De entre todos los clichés en los anuncios de Navidad este es, posiblemente, el más tierno y el que más llega a la audiencia. Todos tenemos lejos a algún ser querido y nos conmueve la emoción de la proximidad del reencuentro.

Aunque tradicionalmente la protagonista era siempre una familia, este cliché navideño tiene una gran ventaja: se adapta muy bien a los tiempos. Aun así, sea cual sea el contexto, la sensación del espectador es siempre la misma: la familia, por fin, reunida.

Regalos

Los regalos no pueden faltar en las campañas navideñas y, como cliché, se funden muy bien con otros clichés en los anuncios de Navidad. De hecho, ¡Papá Noel y los regalos van siempre de la mano!

Y, sin embargo, son diferentes. Es decir: Papá Noel no existe sin los regalos, ¡pero los regalos sí existen sin Papá Noel!

Ya sea en anuncios menos ortodoxos donde los Reyes Magos son protagonistas o en anuncios con menos niveles de magia, donde dos seres queridos se regalan por Navidad.

Sí, puede parecer un cliché casi necesario: la publicidad busca vender, y en Navidad todo el mundo da y recibe regalos. ¡Blanco y en botella! Pero, en realidad, el cliché de los regalos en anuncios navideños va mucho más allá.

Y es que, aunque pretendan vender, no suelen centrar la atención en el regalo o producto en sí, sino en la historia. Una historia siempre dulce y muy sentimental.

La felicidad en familia

Toda la familia se reúne, por fin. Todos lo estaban deseando y pasan el mejor rato del año todos juntos. ¿A alguien le suena esta trama? Porque inunda las campañas publicitarias navideñas cada año.

Los clichés en los anuncios de Navidad, a veces, se alejan demasiado de la realidad para llegar al corazón de la gente. ¡Las comidas familiares, en mayor o menor medida, siempre suponen estrés y desgana!

No decimos que no queramos a nuestras familias: pero siempre hay algún detalle que amarga estos reencuentros. ¡Aunque, al final, siempre salen bien!

 

Todo lo anterior, claro, se adereza siempre con luces de colores, nieve (aunque hay muy pocos sitios en España donde nieve tanto), niños y mucha gente en las calles.

Estos son, para nosotros, los clichés en los anuncios de Navidad más típicos. Y tú, ¿quieres huir de ellos en el marketing navideño de tu empresa? ¡Cuenta con Elio Estudio para ello!