El calor (y en exceso) afecta al marketing

¿El calor (y en exceso) afecta al marketing?

¿Sabías que los hábitos de consumo entre habitantes de una zona fría y de una cálida pueden ser diferentes? El clima influye en nuestra vida mucho más de lo que podríamos imaginar. También en la comercial. Sí, el calor (y en exceso) afecta al marketing.

Por ese motivo, ¿es una buena idea cambiar tu estrategia de márketing en verano? Sigue leyendo y saca tus propias conclusiones.

El calor afecta al marketing

Julio comienza con temperaturas que superan (sobradamente) los 30º. Algo que, a priori, solamente puede alterar si eres Estrella Damm. O una marca de aire acondionado.

Pero si con estas temperaturas lo último que apetece es salir a la calle o moverse demasiado, ¿no te parece lógico que impacte en nuestros hábitos de consumo? En Navidad y las campañas invernales, por ejemplo, vemos habitualmente incitación a comprar online para evitar las conexiones incómodas. Con el calor y el verano sucede algo parecido.

Nuestra manera de ver una marca, relacionarnos con ella y recibir el mensaje es diferente en función de la temperatura que nos acompaña. Y es que está demostrado que preferimos evitar las decisiones complicadas cuando hace demasiado calor.

Pensamos menos y nos dejamos llevar más, ese podría ser el lema de nuestras vacaciones. Y del marketing en verano.

Por este motivo es una buena idea fomentar la venta online durante los meses en que afecta el calor. Una campaña en la que dirijamos a nuestro público objetivo hacia no salir de casa es una   éxito asegurado  gran idea. Y ya si podemos probarnos esos artículos gracias a la realidad aumentada mejor que mejor.

Qué comprar (y qué anunciar) en verano

La respuesta podría ser aparentemente sencilla: hay que comprar productos para el calor. Sin embargo, ceñirnos a esta idea exclusivamente no sería positivo. Casos como el de la cadena de supermercados alemana Lidl, en la que poner artículos de piscina a un precio muy bajo durante los meses de calor es frecuente y una buena idea. Pero esto ayuda al consumo de otro tipo de productos adyacentes al verano. Verdura fresca, fruta o helados son algunas de estas posibilidades

Sucede algo similar con las cadenas de moda de consumo rápido como Zara o H&M. En ellas el buen tiempo y el calor pueden conseguir salvar un año fiscal un poco flojo. Y es que el buen tiempo consigue que los consumidores compren más ropa en verano que en otras estaciones.

Rebajas, rebajas, rebajas

Esta palabra refleja como pocas el cambio en los hábitos de consumo en España. Antes de la crisis económica, las rebajas empezaban a partir del 1 de julio o del 7 de enero… y punto. Sin embargo, la necesidad de las mid season sales (rebajas de mitad de temporada) o 3×2 en tiendas casi todo el año (el Caso de Perfumerías Primor, por ejemplo) para fomentar el consumo se ha quedado.

Lo peor de la crisis parece haber acabado, pero los consumidores se han acostumbrado a estas ofertas permanentes y ya nadie puede quitarlas.

Con el calor o sin él, las rebajas siempre son una motivación interesante para comprar un poco más barato artículos que nos han gustado hace tiempo. Pero no solamente de piscinas de Lidl viven los españoles.

Aparatos de electrónica como ordenadores tienen grandes picos de ventas. Pero por encima de unos shorts siempre estarán los ventiladores. Un producto que es hijo directo del calor que, como bien han dado a conocer desde medios de comunicación, es lo que más se vende en rebajas.

¿Significa esto que hay productos que solo se venden en verano? En absoluto, pero que solamente con una estrategia creada por profesionales del marketing digital que tienen en cuenta todas las variables podrás llegara tu público. ¿Te parece sencillo? Pues no lo es. Y menos aún con el calor del verano.